Constelaciones familiares en el duelo | Cómo sanar una pérdida
Actualizado: hace 4 horas
Un día llegó a una constelación grupal el esposo de una paciente que asistía con frecuencia a mis espacios. Ella llevaba tiempo insistiendo para que él constelara, y aunque él se resistía, finalmente la acompañó.
Su motivo de consulta era el dinero: sentía que le faltaba producir más y que su empresa debía vender más. Como es habitual, le pedí a alguien que representara a su madre. A partir de ese momento, todo cambió.
El representante del cliente comenzó a sentir un dolor físico que no tenía antes de que entrara la madre; poco después, el propio cliente empezó a verbalizar ese mismo malestar. La constelación, que había iniciado por un tema económico, se transformó rápidamente en un trabajo de duelo.
El cliente recordó lo mucho que trabajó junto a su madre, el vacío que dejó el abandono de su padre y la responsabilidad que asumió desde muy pequeño para ayudar a alimentar a sus hermanos. En un punto del trabajo, la representante de la madre dijo sentirse profundamente cansada. La invité a sentarse, pero ella prefirió acostarse en el suelo. Al ver esto, le pregunté al cliente si su mamá estaba viva o si había fallecido. Me respondió con un llanto incontenible.
Le pedí que se acercara a la representante, se arrodillara junto a su cabeza, la mirara y le dijera que la extrañaba. Ahí emergió un duelo que él creía superado. Expresó un dolor retenido durante años y compartió que su madre había muerto cuando él era muy joven. La constelación mostró con claridad el peso económico y emocional que seguía cargando por los demás.
Tras liberar la tristeza, la rabia y el miedo de esa pérdida, ordenamos la dinámica: reconocerse como hijo y como hermano, y comprender que ya había cumplido su misión y no necesitaba seguir sosteniéndolos a todos. Este movimiento le trajo un gran alivio y, más adelante, le dio la fuerza para empezar a decir "no" a las peticiones que constantemente le hacían.
¿Qué hace una constelación familiar frente al duelo? Trabajar el duelo en constelaciones es, ante todo, liberar las emociones que no se han tramitado de buena forma. Es permitir que el cliente se conecte con eso que no puede decir por miedo o vergüenza, porque nos hemos inventado que reconocer que a uno le falta la mamá después de veinte años de muerta puede verse mal, o juzgarse como un duelo no resuelto.

Eso es lo primero que hace una constelación familiar frente al duelo: libera la emoción y la palabra. Permite decir lo que no se dijo, incluso si pensamos que no está bien decirlo. Solo con eso ya hay una ganancia enorme. Pero además, el espacio le permite al cliente observar con claridad el desorden que quedó después de la muerte: una falta de pertenencia, de jerarquía o de equilibrio en el sistema familiar.
Una constelación familiar permite que el sistema familiar no sé desordene por la muerte de un miembro de la familia.
Una constelación de duelo no busca que la persona fallecida "se vaya" del sistema ni que deje de ocupar un lugar en la historia familiar. Al contrario: le devuelve su lugar. Cuando alguien viene con el ánimo de constelar un duelo, tiene la oportunidad de volver a sentir en el cuerpo el contacto y el vínculo que tenía con quien ya no está. Esto se hace a través de un representante, y no tiene nada que ver con espiritismo —nada más alejado de la realidad—.
Si no me cree, puede hacer un ejercicio sencillo en casa: ponga sobre la cama o la mesa algo que represente a una persona fallecida, y entre en contacto con ese objeto. Al cabo de un tiempo llegarán recuerdos, y esos recuerdos traen emociones que se empiezan a sentir en el cuerpo. Lo importante es que el cliente sepa que va a encontrarse, en un espacio contenido, con esa imagen de la persona fallecida que el día a día no le permite contactar. Con eso tiene la posibilidad de revisar cómo está el vínculo —la imagen interna que tiene de quien murió— y recomponer lo que sienta que está fallando.
¿Una constelación "cierra" el duelo?
Si, aunque el cierre del duelo depende de la personaa que está en ese proceso, pero una constelación puede ser de mucha utilidad porque acepta y ordena la relación con la persona que falleció. El vínculo con quien murió no desaparece ni tiene por qué desaparecer; por lo que una constelación puede permitir que la imagen interna que nos queda de la persona que fallece cambie de tal forma que nos podamos relacionar de una mejor manera con ella, o mejor dicho, que cuando recordemos a la persona que no está el dolor no sea tan fuerte.
Estas constelaciones son muy emocionales, pero ese es el precio de empezar a avanzar con el alivio de que nuestros muertos nos siguen acompañando en los recuerdos y los pensamientos, y de que dejamos de sufrir cuando aceptamos su partida.
Cuándo buscar una constelación de duelo
Si atraviesa la pérdida de un ser querido y siente que hay algo sin decir, sin llorar o sin ordenar, una constelación de duelo puede ayudarle a mirar ese vínculo de frente. Le invito a buscar un constelador con experiencia, que sepa sostener el espacio para que salgan las emociones necesarias de una forma contenida y segura. En el siguiente link puede encontrar un curso vivencial donde puede entender como funcionan las constelaciones familiares como herramienta terapéutica. link del curso, Resignifica y Líberate con las constelciones familiares.
También puedes encontrar preguntar por constelaciones familiares individuales y grupales con Gabriel Oscar, en el siguiente link, info de consultas con Gabriel Oscar.
Preguntas frecuentes sobre constelaciones familiares y duelo
¿Una constelación familiar complementa la terapia de duelo?
Si, es un complemento vivencial y corporal que puede trabajarse junto con acompañamiento terapéutico, especialmente cuando pasa el tiempo y el duelo no se termina de hacer.
¿Sirve para duelos de hace muchos años?
Sí. Muchas personas llegan a constelar duelos de 10, 20 o más años, porque el sistema familiar sigue sosteniendo esa ausencia aunque el tiempo haya pasado.
¿Es necesario hablar en detalle de la muerte para constelar el duelo?
No siempre. A veces el duelo aparece primero como otro tema —como en el caso de este artículo, que empezó siendo sobre dinero— y es la propia constelación la que revela dónde está la herida real.



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